Una buena empanada se puede estropear en el último paso: el calentado. Aquí va nuestra guía rápida para que queden crujientes por fuera y jugosas por dentro.
Air fryer: nuestra favorita
Precalienta a unos 180 °C, coloca las empanadas sin amontonarlas y hazlas entre 8 y 12 minutos, dándoles la vuelta a mitad. Cuantas menos toques, más crujientes.
Horno: el clásico fiable
Precalienta a 200 °C, colócalas sobre papel de hornear y hornea de 15 a 20 minutos hasta que estén doradas. Un golpe de grill al final las deja aún más crujientes.
Freidora: la más tradicional
Aceite abundante y caliente (unos 180 °C), en tandas pequeñas, pocos minutos hasta que floten y estén doradas. Escúrrelas sobre papel absorbente.
El último paso: las salsas
Ají para los valientes, guacamole para suavizar y barbacoa ahumada para dar profundidad. ¿Se te antojaron? Pide las tuyas por WhatsApp al 646 051 501.
